Cuenta la historia de un cuarentón divorciado al que le gustan las jovencitas, quien con su hijo de 20 años y su sirvienta Toña viven grandes aventuras.
Hace una alusión a la vida del soltero divorciado y desobligado y, sobre todo, los problemas a causa de la edad. Irónicamente, la trama hace una sátira sobre la canción de José José 40 y 20.